Más FFAA
Una vez logrados acuerdos de organización nacional, la conformación de un ejército que respondiera al estado organizado, los cambios en los mercados internacionales y el fortalecimiento de los sectores de poder de la burguesía internacional, los intereses de la oligarquía terrateniente, la burguesía industrial, la burguesía financiera,…, ya con una gran dependencia de los centros de poder internacional, se enfrentan dos bandos de poder claramente definidos, que también se reflejarán en la conformación de las FFAA.
Fundamentalmente en el Ejército, se presentan dos modelos ideológicos conservadores: nacionalistas y liberales.
Algunos los denominan Conservadores de Derecha y Conservadores de Izquierda, pero yo no soy partidaria de esta denominación porque hay que definir claramente los conceptos de izquierda y derecha, cosa que haré en otro momento.
En toda época, las distintas clases sociales que lucharon por el poder utilizaron a las grandes mayorías trabajadoras (del campo o la industria) para legitimar su lucha y para engrosar sus ejércitos, a cambio de algunos beneficios y mediante promesas de mejoras sociales.
Fue después de la Revolución rusa de 1917, cuando los trabajadores descubren que deben tomar ellos el poder para tener posibilidades de igualdad y para ello deben armar sus propios ejércitos puesto que deberán enfrentar a los ejércitos de la burguesía, cuando sectores de la clase propietaria nacional y la aliada a los monopolios trasnacionales comienzan a preocuparse por dar algunos beneficios a los trabajadores y conquistarlos para el voto de legitimación democrática.
Primero el radicalismo y luego el peronismo (desde el ceno mismo del ejército) incursionaron en el abordaje de la clase obrera para desarticularla y usarla, como siempre, para la defensa de sus sectores de poder en la lucha intestina que aún hoy mantienen. El primero mediante organizaciones políticas, el segundo apoderándose de sus organizaciones sindicales y transformándolas en un partido político encubierto, manejados con prebendas, favores, privilegios y represión a los rebeldes. Esta política produjo la división de los trabajadores y desdibujó al enemigo principal y común, desplazó a los trabajadores que se plantean el cambio de sistema económico-político-social y legitimó a los que se conformaban con mejoras económicas sin cuestionar el sistema.
Si bien Perón fue destituido del gobierno por las FFAA, estas pertenecían al sector de los que representaban los intereses de los terratenientes agro-exportadores más conservadores, que no querían la industrialización del país y menos aún mejorar las condiciones de vida de los trabajadores. Perón era parte del sector nacionalista, simpatizante del paradigma desarrollado por la burguesía europea que buscaba frenar el explosivo avance de las organizaciones de trabajadores en busca del poder. Perón insistía en aconsejar a los que llamaba Oligarcas, en que el peligro era el berrinche de los trabajadores de tomar el poder, porque así perdían todo, que era necesario mejorar las condiciones de los trabajadores y romper con la dependencia de los capitalistas extranjeros (imperialistas). De esta forma podrían desarrollar un “capitalismo nacional”, controlado por la burguesía argentina, aplicando las reglas del capitalismo y su valor de concentración de riquezas: “la plusvalía”. Podrían explotar tranquilamente a sus trabajadores, pero sin riesgo, lo que daría: gobernabilidad y estabilidad al sistema.
Bolivar, burguesía local, caudillos, ejércitos, federalismo, Guerra de Independencia, Logia Lautaro, Monarquías absolutistas, San Martín, burguesía internacional, legitimación democrática, liberales, mercados internacionales, nacionalistas, Organización nacional, Revolución rusa
martes, 23 de noviembre de 2010
!LAS FUERZAS DEL PODER....¡ (Parte I)
Algo sobre FFAA
A las fuerzas armadas siempre las organizó y las mantuvo económicamente el poder económico. Ya en el feudalismo los grandes señores feudales (entre los que estaba la Iglesia Católica), tenían sus ejércitos para invadir y anexar comarcas, controlar a los campesinos que sostenían económicamente a sus cortes con sus ostentosas vidas y mantener en orden la cotidianeidad a pesar de sus grandes injusticias.
Las monarquías europeas enfrentaban a sus respectivos ejércitos para repartirse los territorios del mundo con sus riquezas naturales y las comunidades que los habitaban, acumulando el gran poder económico que los transportó al “primer mundo actual”.
Los hombres que formaban estos ejércitos, en un principio eran los propios hijos de las familias en el poder económico, pero con el tiempo fue necesario incorporar hombres que no pertenecían a los sectores más concentrados, se abrieron academias, escuelas, instituciones que dieron a estos ejércitos una formación más profunda sobre tácticas y estrategias de lucha. Llegaron allí hijos de otra condición económica e ideológica y se formó un terreno propicio para luchas intestinas de poder (netamente clasistas) que se comenzaron a dirimir dentro de los mismos cuerpos de ejército.
Consecuencia de estas luchas son las Guerras de Independencia en América. La burguesía europea, enfrentada a las monarquías absolutistas para arrebatarles el poder, organizó a sus hijos militares para atacarlas a través de sus colonias en América. Sabía que debía ahogarlas económicamente y lo lograría liberando a las colonias que les proveían las riquezas.
En Latinoamérica, por ejemplo, fueron los integrantes de los sectores criollos socialmente acomodados (comerciantes, abogados, sacerdotes,…) pertenecientes a la burguesía naciente y los terratenientes no aliados a los españoles, interesados en abrirse a otros mercados más ventajosos y disfrutar directamente de sus beneficios económicos, los revolucionarios que formaron los organismos necesarios para dar la pelea (la prensa y los clubes políticos conspirativos, etc.). Asumieron un rol militar sin serlo, para defender sus intereses de libertad de comercio (fundamentalmente).
A estos intereses de la burguesía local se les unieron los intereses de la burguesía europea y, mediante la Logia Lautaro, se organizaron ideológica y militarmente los ejércitos que llevaron adelante la Guerra de Independencia.
Me arriesgo a pensar que, el desencuentro de San Martín y Bolívar ocurrió a partir de la visión Bolivariana de cortar el paso al imperialismo creciente de EEUU, lo que llevaría a la creación de otro frente de enfrentamiento no previsto en los planes de la burguesía europea.
También la historia argentina de la Organización Nacional, donde los caudillos propietarios de grandes extensiones de territorio tenían sus propios grupos armados, que se enfrentaban en defensa de sus intereses personales, Rosas, Roca,…, nos muestra el papel que siempre cumplieron las FFAA en relación con una definición sobre el control del poder en el territorio. Al margen de detalles en cuanto a los intereses particulares entre Buenos Aires y el interior, las luchas entre federales y unitarios se debieron (a mi entender) a enfrentamientos para determinar quiénes usufructuarían el control de las tierras, sus hombres y su producción. ¿Resultado? “El Federalismo”, un acuerdo elegante…, que permitiera a los poderosos de cada provincia hacer uso (y “abuso”) de las riquezas naturales (incluidos los seres humanos) de su provincia, pagando verdaderos impuestos a Bs. As.
En todo este panorama, la sangre derramada fue la de los nativos, los gauchos y los negros, quienes siempre fueron la "carne de cañón gratuita" que defendió los intereses de sus patrones.
Palabras claves: Bolivar, burguesía local, caudillos, ejércitos, federalismo, Guerra de Independencia, Logia Lautaro, Monarquías absolutistas, San Martín
A las fuerzas armadas siempre las organizó y las mantuvo económicamente el poder económico. Ya en el feudalismo los grandes señores feudales (entre los que estaba la Iglesia Católica), tenían sus ejércitos para invadir y anexar comarcas, controlar a los campesinos que sostenían económicamente a sus cortes con sus ostentosas vidas y mantener en orden la cotidianeidad a pesar de sus grandes injusticias.
Las monarquías europeas enfrentaban a sus respectivos ejércitos para repartirse los territorios del mundo con sus riquezas naturales y las comunidades que los habitaban, acumulando el gran poder económico que los transportó al “primer mundo actual”.
Los hombres que formaban estos ejércitos, en un principio eran los propios hijos de las familias en el poder económico, pero con el tiempo fue necesario incorporar hombres que no pertenecían a los sectores más concentrados, se abrieron academias, escuelas, instituciones que dieron a estos ejércitos una formación más profunda sobre tácticas y estrategias de lucha. Llegaron allí hijos de otra condición económica e ideológica y se formó un terreno propicio para luchas intestinas de poder (netamente clasistas) que se comenzaron a dirimir dentro de los mismos cuerpos de ejército.
Consecuencia de estas luchas son las Guerras de Independencia en América. La burguesía europea, enfrentada a las monarquías absolutistas para arrebatarles el poder, organizó a sus hijos militares para atacarlas a través de sus colonias en América. Sabía que debía ahogarlas económicamente y lo lograría liberando a las colonias que les proveían las riquezas.
En Latinoamérica, por ejemplo, fueron los integrantes de los sectores criollos socialmente acomodados (comerciantes, abogados, sacerdotes,…) pertenecientes a la burguesía naciente y los terratenientes no aliados a los españoles, interesados en abrirse a otros mercados más ventajosos y disfrutar directamente de sus beneficios económicos, los revolucionarios que formaron los organismos necesarios para dar la pelea (la prensa y los clubes políticos conspirativos, etc.). Asumieron un rol militar sin serlo, para defender sus intereses de libertad de comercio (fundamentalmente).
A estos intereses de la burguesía local se les unieron los intereses de la burguesía europea y, mediante la Logia Lautaro, se organizaron ideológica y militarmente los ejércitos que llevaron adelante la Guerra de Independencia.
Me arriesgo a pensar que, el desencuentro de San Martín y Bolívar ocurrió a partir de la visión Bolivariana de cortar el paso al imperialismo creciente de EEUU, lo que llevaría a la creación de otro frente de enfrentamiento no previsto en los planes de la burguesía europea.
También la historia argentina de la Organización Nacional, donde los caudillos propietarios de grandes extensiones de territorio tenían sus propios grupos armados, que se enfrentaban en defensa de sus intereses personales, Rosas, Roca,…, nos muestra el papel que siempre cumplieron las FFAA en relación con una definición sobre el control del poder en el territorio. Al margen de detalles en cuanto a los intereses particulares entre Buenos Aires y el interior, las luchas entre federales y unitarios se debieron (a mi entender) a enfrentamientos para determinar quiénes usufructuarían el control de las tierras, sus hombres y su producción. ¿Resultado? “El Federalismo”, un acuerdo elegante…, que permitiera a los poderosos de cada provincia hacer uso (y “abuso”) de las riquezas naturales (incluidos los seres humanos) de su provincia, pagando verdaderos impuestos a Bs. As.
En todo este panorama, la sangre derramada fue la de los nativos, los gauchos y los negros, quienes siempre fueron la "carne de cañón gratuita" que defendió los intereses de sus patrones.
Palabras claves: Bolivar, burguesía local, caudillos, ejércitos, federalismo, Guerra de Independencia, Logia Lautaro, Monarquías absolutistas, San Martín
lunes, 8 de noviembre de 2010
Historia de las cosas, el ciclo del consumismo
Alguna vez te preguntaste lo siguiente ¿de dónde salen las cosas que usamos y adónde van a parar después que las echamos a la basura? ¿Como funciona el consumismo? ¿De dónde viene la cultura del consumo? ¿Cuáles sus consecuencias?
Annie Leonard te lo cuenta todo en un video didáctico.
Parte 1:
Parte 2:
Parte 3:
Los tres en uno:
"Historia de las cosas" en google video reproductor
Referencia:
http://www.noalaincineracion.org/cosas/
Annie Leonard te lo cuenta todo en un video didáctico.
Parte 1:
Parte 2:
Parte 3:
Los tres en uno:
"Historia de las cosas" en google video reproductor
Referencia:
http://www.noalaincineracion.org/cosas/
jueves, 4 de noviembre de 2010
Y los Medios de difusión...¿de quién son?
Están los legales: que son privados “como todo lo legal”.
Convengamos que las leyes son redactadas por los dueños del poder mediante sus representantes: los legisladores. Estas prevén las formas de elegir a los representantes, mantener sometidos a los trabajadores y determinan los marcos que debe respetar la protesta social para la “gobernabilidad” (léase: alejar el peligro de la pérdida del poder). Así tenemos a los gremios corporativos y burocráticos, uno por actividad y dispuestos a no permitir a los trabajadores trasponer la línea de la gobernabilidad, utilizando la patota y el crimen si es necesario.
Las leyes le aseguran al sector el enriquecimiento, los mecanismos para mantenerlos y multiplicarlos, y el capital para las campañas electorales, la difusión de sus propuestas (que nunca cumplen), el ocultamiento de la realidad, la coima a su corte de profesionales (abogados, periodistas, gremialistas burócratas, funcionarios del estado…), el avance tecnológico para maximizar las ganancias del mercado, etc.
¿Y los medios de difusión?... Se encargan de crear en la gente una imagen ficticia de la realidad y de ocultar y desformar lo que ocurre, para asegurar la “gobernabilidad”.
Transforma a quienes los poseen, en los “dueños de la verdad”, de la tierra y las aguas, del subsuelo y las riquezas que contienen, de las maquinarias que les permiten explotarlas con fines de lucro, del resto de los hombres y su mano de obra y de todo lo que existe, se crea y se creará…Por ello se dice que “quien controla los medios tiene el poder”.
En los períodos democráticos, otros sectores buscan acceder a ellos para competir por el control político-económico del país, situación que desata la furia de los que tienen el poder de la información en sus manos. Vemos hoy como buscan argucias “legales” para evitar la implementación de la “ley de Medios”. Cuando las democracias tienen un carácter más popular, la desesperación es mayor y pueden llegar a extremos como en la última dictadura.
Están los ilegales: Que no son permitidos por el establishment, porque es la voz de los marginados del sistema, de los que no tienen un pedazo de tierra, ni el capital necesario para ningún tipo de emprendimiento económico, político, cultural, y menos aún para tener un diario, radio o canal televisivo “legal”.
Son los que llevan la voz de los silenciados, los que a pesar de producir grandes riquezas no tienen vivienda digna, salud, alimento, ni posibilidad de adquirir el conocimiento de la humanidad, muchos de los cuales estuvieron en las calles del país despidiendo a Néstor Kirchner y mostrando que nada es como los medios hegemónicos dicen.
Son los que expresan las injusticias del sistema en las protestas y reclamos callejeros, en las paredes de las ciudades, en los comedores populares (muestra fehaciente de la destrucción de la familia), en los cortes de rutas, en las tomas de edificios de todo tipo…mediante leyendas escritas con pintura barata sobre papel o paredes, en pancartas, carteles, pasacalles, murales, volantes, etc, o simplemente con la “voz” (único instrumento económico y al alcance de los que padecen la explotación).
Todos estos mecanismos de expresión de la protesta popular son considerados por los que detentan el poder como formas ilegales (ilegítimas), perturbadoras del orden, desestabilizadoras,…, y mediante los medios “legales” desarrollan la tarea de ocultamiento, judicialización y desprestigio de la protesta, para que la comunidad la repudie y les permita justificar la represión contra quienes protestan. Así los diarios y revistas, las radios y la TV, donde podemos ver y escuchar sólo a aquellos que defienden los intereses de quienes manejan el poder, logran el aval de la población, ya domesticada mediante el sistema educativo y el miedo.
Por todo esto, cada sector que llega al gobierno busca controlar los medios de difusión y la educación. Determinar, desde los sectores populares, sus intereses en busca de la liberación económico-social pasa indefectiblemente por tomar el control de los medios de difusión superando toda la resistencia de quienes los ostentan.
Convengamos que las leyes son redactadas por los dueños del poder mediante sus representantes: los legisladores. Estas prevén las formas de elegir a los representantes, mantener sometidos a los trabajadores y determinan los marcos que debe respetar la protesta social para la “gobernabilidad” (léase: alejar el peligro de la pérdida del poder). Así tenemos a los gremios corporativos y burocráticos, uno por actividad y dispuestos a no permitir a los trabajadores trasponer la línea de la gobernabilidad, utilizando la patota y el crimen si es necesario.
Las leyes le aseguran al sector el enriquecimiento, los mecanismos para mantenerlos y multiplicarlos, y el capital para las campañas electorales, la difusión de sus propuestas (que nunca cumplen), el ocultamiento de la realidad, la coima a su corte de profesionales (abogados, periodistas, gremialistas burócratas, funcionarios del estado…), el avance tecnológico para maximizar las ganancias del mercado, etc.
¿Y los medios de difusión?... Se encargan de crear en la gente una imagen ficticia de la realidad y de ocultar y desformar lo que ocurre, para asegurar la “gobernabilidad”.
Transforma a quienes los poseen, en los “dueños de la verdad”, de la tierra y las aguas, del subsuelo y las riquezas que contienen, de las maquinarias que les permiten explotarlas con fines de lucro, del resto de los hombres y su mano de obra y de todo lo que existe, se crea y se creará…Por ello se dice que “quien controla los medios tiene el poder”.
En los períodos democráticos, otros sectores buscan acceder a ellos para competir por el control político-económico del país, situación que desata la furia de los que tienen el poder de la información en sus manos. Vemos hoy como buscan argucias “legales” para evitar la implementación de la “ley de Medios”. Cuando las democracias tienen un carácter más popular, la desesperación es mayor y pueden llegar a extremos como en la última dictadura.
Están los ilegales: Que no son permitidos por el establishment, porque es la voz de los marginados del sistema, de los que no tienen un pedazo de tierra, ni el capital necesario para ningún tipo de emprendimiento económico, político, cultural, y menos aún para tener un diario, radio o canal televisivo “legal”.
Son los que llevan la voz de los silenciados, los que a pesar de producir grandes riquezas no tienen vivienda digna, salud, alimento, ni posibilidad de adquirir el conocimiento de la humanidad, muchos de los cuales estuvieron en las calles del país despidiendo a Néstor Kirchner y mostrando que nada es como los medios hegemónicos dicen.
Son los que expresan las injusticias del sistema en las protestas y reclamos callejeros, en las paredes de las ciudades, en los comedores populares (muestra fehaciente de la destrucción de la familia), en los cortes de rutas, en las tomas de edificios de todo tipo…mediante leyendas escritas con pintura barata sobre papel o paredes, en pancartas, carteles, pasacalles, murales, volantes, etc, o simplemente con la “voz” (único instrumento económico y al alcance de los que padecen la explotación).
Todos estos mecanismos de expresión de la protesta popular son considerados por los que detentan el poder como formas ilegales (ilegítimas), perturbadoras del orden, desestabilizadoras,…, y mediante los medios “legales” desarrollan la tarea de ocultamiento, judicialización y desprestigio de la protesta, para que la comunidad la repudie y les permita justificar la represión contra quienes protestan. Así los diarios y revistas, las radios y la TV, donde podemos ver y escuchar sólo a aquellos que defienden los intereses de quienes manejan el poder, logran el aval de la población, ya domesticada mediante el sistema educativo y el miedo.
Por todo esto, cada sector que llega al gobierno busca controlar los medios de difusión y la educación. Determinar, desde los sectores populares, sus intereses en busca de la liberación económico-social pasa indefectiblemente por tomar el control de los medios de difusión superando toda la resistencia de quienes los ostentan.
miércoles, 27 de octubre de 2010
Distorsión de las noticias - parte I, La muerte de Kirchner
¿Qué produce la distorsión de la noticia?
Veamos lo que dice el famoso Informe MacBride:
Luego de la muerte de N. Kirchner un grupo de periodistas insistieron en decir constantemente que el ex presidente era "autoritario", un estereotipo despectivo. Estos periodistas distorsionaban la noticia de su fallecimiento.
Veamos lo que dice el famoso Informe MacBride:
“¿Qué produce la distorsión de la noticia? …ocurre cuando los hechos son incorrectos o falsos, o cuando están sesgados porque el periodista ha usado adjetivo y estereotipos despectivos. …destacar sucesos carentes de importancia real, agrupar hechos aleatorios en un todo aparentemente coherente, y presentar los hechos en forma tal que se provoca una interpretación errada o se da lugar a abrigar dudas y temores infundados o exagerados… puede ser provocada también por el pensamiento estereotipado…” (Sean MacBride , “Un solo mundo, voces múltiples”, UNESCO, 1980)
Luego de la muerte de N. Kirchner un grupo de periodistas insistieron en decir constantemente que el ex presidente era "autoritario", un estereotipo despectivo. Estos periodistas distorsionaban la noticia de su fallecimiento.
Ante la muerte de Néstor Kirchner

A modo de respuesta a Rosendo Fraga (Diario La Nación), su nota(*) y por su intermedio a todos los demás que están al acecho (luego del Fallecimiento de N. Kirchner).
Lo institucional siempre está subordinado a lo político, y lo político a lo económico. De hecho la Revolución Francesa surge a partir de una confrontación política generada `por los intereses económicos que habían producido la Revolución Industrial. A partir de allí se estructura la Democracia, que estipula las formas institucionales que ese nuevo orden político y económico necesita para afianzarse y desarrollarse. Por ello no veo la “situación anómala a la cual Ud. se refiere. Además, es su sensación, no la mía de que la presidenta gobernaba manejada por su marido. Le recuerdo que, durante el gobierno de Néstor Kirchner, la derecha lo desprestigiaba diciendo que la que gobernara era su mujer…por qué no se ponen de acuerdo? Por otra parte, no recuerdo ningún otro presidente que tuviera la capacidad de Cristina de decir sus discursos sin leer jamás. ¿Será porque sabe qué habla y nadie le hace sus discursos?
Aún sin ser peronista ni kisnerista, me irrita su posición descalificadora y evidentemente reaccionaria. No me cabe la menor duda que sus sueños son que el gobierno de Cristina Fernández gire a la derecha, como otros lo han hecho, rompiendo con el proyecto político votado por la mayoría de los argentinos. Pero lo que más me molesta es su descarada manera de amenazar a la presidenta: “tiene la oportunidad de modificar…”, “adoptar algunas decisiones que se reclaman…” ¿desde dónde? Desde la oposición, la oligarquía y la derecha abroquelada para ver cómo sigue gobernando sin tener el gobierno, como lo hizo con la dictadura, y todos los gobiernos posteriores, fundamentalmente con el de Ménem? Evidentemente el mundo político del que Ud. habla y el cual a mí como trabajadora no me interesa, es el mundo que nos tiene esclavizados a los trabajadores.
El peronismo que nunca vio con simpatía a Kirchner es el de derecha, el que tiene suculentos intereses económicos, el responsable de las AAA, de Ezeiza, de la dictadura, aliado a los capitalistas neoliberales y a los grandes terratenientes de la Rural….Todos los sectores que Ud. nombra como enfrentados al gobierno son aquellos que tanto mal le han hecho a los trabajadores (el campo, la Corte Suprema, el Congreso, la Iglesia Católica, principales medios privados,…?), que desean seguir explotándolos sin un gobierno que les ponga límite y hoy creen que les llegó el momento. ¿Cuál es la novedad que plantea?
¿Qué pretende decir con: “La continuidad institucional no está en riesgo en la Argentina, pero puede estarlo la gobernabilidad …si ella no aprovecha… dejar de ser la presidenta de una facción, para pasar a serlo de todos los argentinos”.
Perdón pero, la presidente representa a la mayoría y por eso está en ese lugar. Pero Ud. y el sector del cual es vocero se creen “todos los argentinos”, cuando son la minoría vendida, dispuesta a entregar al país al capital trasnacional, al Banco Mundial, al FMI, y a todo el que quiera vivir a costillas del producto de los trabajadores.
La justicia debiera estar atenta y actuar de oficio ante esta amenaza de desestabilización que Ud. tiene el coraje de hacer a la presidente de los argentinos y al pueblo del que formo parte.
Referencia:
-(*) La Nación dice que está en riesgo la gobernabilidad (Uno de los más influyentes intelectuales de la derecha argentina, Rosendo Fraga, prevé en La Nación, problemas de gobernabilidad si Cristina no corrige el rumbo de su gobierno.).
La Nacion: Sin Kirchner, Cristina puede asumir el poder (Rosendo Fraga).
Lo institucional siempre está subordinado a lo político, y lo político a lo económico. De hecho la Revolución Francesa surge a partir de una confrontación política generada `por los intereses económicos que habían producido la Revolución Industrial. A partir de allí se estructura la Democracia, que estipula las formas institucionales que ese nuevo orden político y económico necesita para afianzarse y desarrollarse. Por ello no veo la “situación anómala a la cual Ud. se refiere. Además, es su sensación, no la mía de que la presidenta gobernaba manejada por su marido. Le recuerdo que, durante el gobierno de Néstor Kirchner, la derecha lo desprestigiaba diciendo que la que gobernara era su mujer…por qué no se ponen de acuerdo? Por otra parte, no recuerdo ningún otro presidente que tuviera la capacidad de Cristina de decir sus discursos sin leer jamás. ¿Será porque sabe qué habla y nadie le hace sus discursos?
Aún sin ser peronista ni kisnerista, me irrita su posición descalificadora y evidentemente reaccionaria. No me cabe la menor duda que sus sueños son que el gobierno de Cristina Fernández gire a la derecha, como otros lo han hecho, rompiendo con el proyecto político votado por la mayoría de los argentinos. Pero lo que más me molesta es su descarada manera de amenazar a la presidenta: “tiene la oportunidad de modificar…”, “adoptar algunas decisiones que se reclaman…” ¿desde dónde? Desde la oposición, la oligarquía y la derecha abroquelada para ver cómo sigue gobernando sin tener el gobierno, como lo hizo con la dictadura, y todos los gobiernos posteriores, fundamentalmente con el de Ménem? Evidentemente el mundo político del que Ud. habla y el cual a mí como trabajadora no me interesa, es el mundo que nos tiene esclavizados a los trabajadores.
El peronismo que nunca vio con simpatía a Kirchner es el de derecha, el que tiene suculentos intereses económicos, el responsable de las AAA, de Ezeiza, de la dictadura, aliado a los capitalistas neoliberales y a los grandes terratenientes de la Rural….Todos los sectores que Ud. nombra como enfrentados al gobierno son aquellos que tanto mal le han hecho a los trabajadores (el campo, la Corte Suprema, el Congreso, la Iglesia Católica, principales medios privados,…?), que desean seguir explotándolos sin un gobierno que les ponga límite y hoy creen que les llegó el momento. ¿Cuál es la novedad que plantea?
¿Qué pretende decir con: “La continuidad institucional no está en riesgo en la Argentina, pero puede estarlo la gobernabilidad …si ella no aprovecha… dejar de ser la presidenta de una facción, para pasar a serlo de todos los argentinos”.
Perdón pero, la presidente representa a la mayoría y por eso está en ese lugar. Pero Ud. y el sector del cual es vocero se creen “todos los argentinos”, cuando son la minoría vendida, dispuesta a entregar al país al capital trasnacional, al Banco Mundial, al FMI, y a todo el que quiera vivir a costillas del producto de los trabajadores.
La justicia debiera estar atenta y actuar de oficio ante esta amenaza de desestabilización que Ud. tiene el coraje de hacer a la presidente de los argentinos y al pueblo del que formo parte.
Referencia:
-(*) La Nación dice que está en riesgo la gobernabilidad (Uno de los más influyentes intelectuales de la derecha argentina, Rosendo Fraga, prevé en La Nación, problemas de gobernabilidad si Cristina no corrige el rumbo de su gobierno.).
La Nacion: Sin Kirchner, Cristina puede asumir el poder (Rosendo Fraga).
martes, 26 de octubre de 2010
Sindicalismo Argentino – Parte III: ¡Hablemos de Sindicalismo!
¡Hablemos de Sindicalismo!
Entonces "profundizar y no olvidar" que ya en 1816, durante la Revolución Francesa, Rousseau decía que el Estado era una herramienta de los propietarios para defender la propiedad privada de los medios de producción (maquinarias y conocimiento que produce la riqueza) y que, "el pueblo, frente a la traición de sus intereses, no sólo tenía el derecho sino el deber de sacudirse el yugo”. (Ver concepto de PUEBLO para Rousseau)
Así, a medida que el Capitalismo fue desarrollándose y la burguesía fue asegurando su poder mediante legislación que le permitía la dominación y explotación de los trabajadores, éstos comenzaron a organizarse (no dispuestos a ser tratados como esclavos de nuevo tipo y condenados a una muerte lenta) y alzarse juntos contra los terratenientes y dueños de fábricas, mediante las huelgas.- Cada huelga les recuerda a los capitalistas que los verdaderos dueños no son ellos.- Cada huelga les recuerda a los trabajadores que ese tipo de sociedad los condena a vivir, a ellos y sus familias, como vendedores de mano de obra al precio que el capitalista decida y que cuando reclaman sus derechos, se los encarcela y hasta se los mata siempre en nombre de alguna ley.
Entonces descubren que el gobierno defiende a los capitalistas y maniata a los obreros en nombre de la justicia, amparado por un conjunto de leyes impuestas por los propios capitalistas y dictadas en beneficio exclusivo de los ricos y les resulta claro que toda la clase capitalista es enemiga de la clase trabajadora, que no pueden esperar ayuda del gobierno porque es el órgano que ejecuta la política de los capitalistas y que sólo pueden confiar en sí mismos y en su acción unida.Pero en los entretelones de esta historia se desarrolla una lucha entre dos tipos de organizaciones de trabajadores: reformistas y clasistas. De un lado la burguesía, a través de los gobiernos, las FFAA y la Iglesia, planteaban conciliar posiciones pero sin modificar la relación de poder existente y ganaban militantes dentro de las filas de los trabajadores. Del otro los trabajadores convencidos de que “no es posible conciliar intereses”, que la salida está en la toma del poder y no en negociar una mejor condición de esclavitud. Lucha que sigue viva esperando definiciones en nuestro siglo.En el transcurso de los tiempos la burguesía descubre que autorizando las huelgas, en un marco de leyes dictadas especialmente y manejadas por una Secretaría de Trabajo como "Ente Controlador", puede manejar la furia de los trabajadores y alejar el peligro latente de la pérdida del poder. Así, en nuestro país, durante la primera y segunda presidencia de Perón, el gobierno da una dura batalla contra los gremios que en aquel entonces eran dirigidos por comunistas, socialistas y anarquistas, culminando con la creación de gremios corporativos, sostenedores de su gobierno, dirigidos por grupos de sindicalistas reformistas, quienes desarrollaban persecuciones y eliminaciones de trabajadores opositores. Verdaderas mafias que con el tiempo mutaban en empresarios, diputados, senadores, etc.En la década del 70 actuaban en combinación con la AAA (y como parte de de ellas) para producir las desapariciones y crímenes de trabajadores y estudiantes. No por casualidad se relaciona a la AAA con los falcon verdes y torinos que pertenecían a la CGT y a organismos oficiales. Involucrados en los hechos de Ezeiza y con el consentimiento del propio general Perón (mucho antes del golpe de estado del 76 – no aceptado hasta el momento por el Movimiento Peronista y sin “JUICIO Y CASTIGO”) actuaban con descarada impunidad.
Hoy, en el seno de la lucha de los trabajadores persisten dos criterios con relación a la organización y objetivos del sindicalismo:
Sindicatos reformistas (burocráticos): cuyos fines se reducen a lograr mejoras salariales, organizar cooperativas obreras para resolver los problemas más acuciantes, centros de salud, colonias de vacaciones, mutuales, con los fondos acumulados de cuotas sindicales aportadas por los propios trabajadores, sin producir problemas al gobierno o la patronal. Controlados por el estado, mediante el Ministerio de Trabajo y dóciles a sus pretensiones, en el marco de la lucha económica y las leyes sindicales, con las PARITARIAS y la promesa de la PARTICIPACIÓN EN LAS GANANCIAS como herramientas... Con dirigentes mantenidos por el poder y por la cuota sindical, zánganos del sistema capitalista, verdaderas mafias que viven de las prebendas. Sindicalistas que ayudan a que los trabajadores sean sometidos a modos de vida y de trabajo indignos y deban aceptar la condición de esclavitud impuestas por el Mercado, dentro del criterio de “conciliar los intereses de clase”.
Sindicatos clasistas: los que no se limitan a la lucha económica y la consideran una forma más de la lucha por la “toma del poder político y económico por parte de los trabajadores”, una manera de lograr una sociedad más justa en la que los trabajadores puedan disfrutar de las bondades de la naturaleza y de la producción de riquezas que los hombres realizan en igualdad de condiciones con todos los seres del planeta y ser libres, con derecho a decidir su propio futuro. Son los que consideran que los intereses de clase no pueden conciliarse, puesto que la regla de oro del sistema capitalista y de sus representantes en el gobierno es la concentración de capitales que exige la esclavización de los trabajadores.
El asesinato de MARIANO FERREYRA está enmarcado en esta disputa, que deja de ser gremial para inscribirse en el marco de la lucha de clase del sistema. Pienso que será un crimen político más que no tendrá culpables políticos y que pagará (en el mejor de los casos) el asesino material como un crimen común, sin involucrar a los políticos verdaderos responsables del hecho.
Llamo a los trabajadores en general, pertenezcan al partido que pertenezcan, a comenzar un serio debate sobre nuestros intereses y modos de lucha para lograr realmente la unidad de la que todos hablan pero no intentan seriamente.
Referencias:
-No basta el repudio, hay que identificar a los autores materiales y de los otros (Anibal Fernandez Blog).
-El Gobierno adjudicó hoy a la "mafia asesina" y a la "locura organizada" el crimen del militante del Polo Obrero y de la FUBA, Mariano Ferreyra, y aseguró que "hay responsables políticos y sindicales" (La Nacion).
-Los disparos fueron de un solo lado (Pagina 12).
-¿Autores ideológicos del crimen de Mariano? La burocracia sindical que los Kirchner amparan
(Prensa de Frente).
Notas:
FFAA: Fuerzas Armadas Argentinas
AAA: Asociación Argentina Anti-comunista
CGT: Confederación General del Trabajo de la República Argentina
MARIANO FERREYRA: militante del PO asesinado en una manifestación por un conflicto laboral de trabajadores tercerizados en Avellaneda (Arg.).
Entonces "profundizar y no olvidar" que ya en 1816, durante la Revolución Francesa, Rousseau decía que el Estado era una herramienta de los propietarios para defender la propiedad privada de los medios de producción (maquinarias y conocimiento que produce la riqueza) y que, "el pueblo, frente a la traición de sus intereses, no sólo tenía el derecho sino el deber de sacudirse el yugo”. (Ver concepto de PUEBLO para Rousseau)
Así, a medida que el Capitalismo fue desarrollándose y la burguesía fue asegurando su poder mediante legislación que le permitía la dominación y explotación de los trabajadores, éstos comenzaron a organizarse (no dispuestos a ser tratados como esclavos de nuevo tipo y condenados a una muerte lenta) y alzarse juntos contra los terratenientes y dueños de fábricas, mediante las huelgas.- Cada huelga les recuerda a los capitalistas que los verdaderos dueños no son ellos.- Cada huelga les recuerda a los trabajadores que ese tipo de sociedad los condena a vivir, a ellos y sus familias, como vendedores de mano de obra al precio que el capitalista decida y que cuando reclaman sus derechos, se los encarcela y hasta se los mata siempre en nombre de alguna ley.
Entonces descubren que el gobierno defiende a los capitalistas y maniata a los obreros en nombre de la justicia, amparado por un conjunto de leyes impuestas por los propios capitalistas y dictadas en beneficio exclusivo de los ricos y les resulta claro que toda la clase capitalista es enemiga de la clase trabajadora, que no pueden esperar ayuda del gobierno porque es el órgano que ejecuta la política de los capitalistas y que sólo pueden confiar en sí mismos y en su acción unida.Pero en los entretelones de esta historia se desarrolla una lucha entre dos tipos de organizaciones de trabajadores: reformistas y clasistas. De un lado la burguesía, a través de los gobiernos, las FFAA y la Iglesia, planteaban conciliar posiciones pero sin modificar la relación de poder existente y ganaban militantes dentro de las filas de los trabajadores. Del otro los trabajadores convencidos de que “no es posible conciliar intereses”, que la salida está en la toma del poder y no en negociar una mejor condición de esclavitud. Lucha que sigue viva esperando definiciones en nuestro siglo.En el transcurso de los tiempos la burguesía descubre que autorizando las huelgas, en un marco de leyes dictadas especialmente y manejadas por una Secretaría de Trabajo como "Ente Controlador", puede manejar la furia de los trabajadores y alejar el peligro latente de la pérdida del poder. Así, en nuestro país, durante la primera y segunda presidencia de Perón, el gobierno da una dura batalla contra los gremios que en aquel entonces eran dirigidos por comunistas, socialistas y anarquistas, culminando con la creación de gremios corporativos, sostenedores de su gobierno, dirigidos por grupos de sindicalistas reformistas, quienes desarrollaban persecuciones y eliminaciones de trabajadores opositores. Verdaderas mafias que con el tiempo mutaban en empresarios, diputados, senadores, etc.En la década del 70 actuaban en combinación con la AAA (y como parte de de ellas) para producir las desapariciones y crímenes de trabajadores y estudiantes. No por casualidad se relaciona a la AAA con los falcon verdes y torinos que pertenecían a la CGT y a organismos oficiales. Involucrados en los hechos de Ezeiza y con el consentimiento del propio general Perón (mucho antes del golpe de estado del 76 – no aceptado hasta el momento por el Movimiento Peronista y sin “JUICIO Y CASTIGO”) actuaban con descarada impunidad.
Hoy, en el seno de la lucha de los trabajadores persisten dos criterios con relación a la organización y objetivos del sindicalismo:
Sindicatos reformistas (burocráticos): cuyos fines se reducen a lograr mejoras salariales, organizar cooperativas obreras para resolver los problemas más acuciantes, centros de salud, colonias de vacaciones, mutuales, con los fondos acumulados de cuotas sindicales aportadas por los propios trabajadores, sin producir problemas al gobierno o la patronal. Controlados por el estado, mediante el Ministerio de Trabajo y dóciles a sus pretensiones, en el marco de la lucha económica y las leyes sindicales, con las PARITARIAS y la promesa de la PARTICIPACIÓN EN LAS GANANCIAS como herramientas... Con dirigentes mantenidos por el poder y por la cuota sindical, zánganos del sistema capitalista, verdaderas mafias que viven de las prebendas. Sindicalistas que ayudan a que los trabajadores sean sometidos a modos de vida y de trabajo indignos y deban aceptar la condición de esclavitud impuestas por el Mercado, dentro del criterio de “conciliar los intereses de clase”.
Sindicatos clasistas: los que no se limitan a la lucha económica y la consideran una forma más de la lucha por la “toma del poder político y económico por parte de los trabajadores”, una manera de lograr una sociedad más justa en la que los trabajadores puedan disfrutar de las bondades de la naturaleza y de la producción de riquezas que los hombres realizan en igualdad de condiciones con todos los seres del planeta y ser libres, con derecho a decidir su propio futuro. Son los que consideran que los intereses de clase no pueden conciliarse, puesto que la regla de oro del sistema capitalista y de sus representantes en el gobierno es la concentración de capitales que exige la esclavización de los trabajadores.
El asesinato de MARIANO FERREYRA está enmarcado en esta disputa, que deja de ser gremial para inscribirse en el marco de la lucha de clase del sistema. Pienso que será un crimen político más que no tendrá culpables políticos y que pagará (en el mejor de los casos) el asesino material como un crimen común, sin involucrar a los políticos verdaderos responsables del hecho.
Llamo a los trabajadores en general, pertenezcan al partido que pertenezcan, a comenzar un serio debate sobre nuestros intereses y modos de lucha para lograr realmente la unidad de la que todos hablan pero no intentan seriamente.
Referencias:
-No basta el repudio, hay que identificar a los autores materiales y de los otros (Anibal Fernandez Blog).
-El Gobierno adjudicó hoy a la "mafia asesina" y a la "locura organizada" el crimen del militante del Polo Obrero y de la FUBA, Mariano Ferreyra, y aseguró que "hay responsables políticos y sindicales" (La Nacion).
-Los disparos fueron de un solo lado (Pagina 12).
-¿Autores ideológicos del crimen de Mariano? La burocracia sindical que los Kirchner amparan
(Prensa de Frente).
Notas:
FFAA: Fuerzas Armadas Argentinas
AAA: Asociación Argentina Anti-comunista
CGT: Confederación General del Trabajo de la República Argentina
MARIANO FERREYRA: militante del PO asesinado en una manifestación por un conflicto laboral de trabajadores tercerizados en Avellaneda (Arg.).
Etiquetas:
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